Título del Artículo: Diez razones para aplicar el aprendizaje colaborativo
en el aula - AulaPlaneta
Autora de la reseña: Ángela Sofía Olmedo
El aprendizaje colaborativo
es una técnica didáctica que promueve el aprendizaje centrado en el alumno
basando el trabajo en pequeños grupos, donde los estudiantes con diferentes
niveles de habilidad utilizan una variedad de actividades de aprendizaje para
mejorar su entendimiento sobre una materia. Cada miembro del grupo de trabajo
es responsable no solo de su aprendizaje, sino de ayudar a sus compañeros a
aprender, creando con ello una atmósfera de logro. Los estudiantes trabajan en
una tarea hasta que los miembros del grupo la han completado exitosamente.
Ventajas:
1. Fomenta el aprender a aprender. Los estudiantes construyen su propio conocimiento a través de la
interacción con sus compañeros y la búsqueda de soluciones. De este modo logran
un aprendizaje significativo.
2. Genera interdependencia positiva. Todos dependen de todos, y tienen un objetivo común que los lleva a
apoyarse los unos a los otros y a valorar el trabajo de los demás.
3. Refuerza la autonomía individual. Cada estudiante se responsabiliza de una tarea y contribuye con ella a
alcanzar un objetivo común.
4. Promueve valores como la responsabilidad, la comunicación, la solidaridad y el trabajo en equipo.
5. Mejora las relaciones interpersonales y las
habilidades sociales, en tanto que los estudiantes
se comunican con compañeros muy diversos.
6. Hace que los estudiantes procesen la
información conjuntamente y aprendan de ello.
7. Facilita la atención a la diversidad. Los estudiantes se convierten en profesores de sus propios compañeros al
compartir sus conocimientos en pos del objetivo común.
8. Aumenta la autoestima de los estudiantes.
9. Desarrolla la capacidad de autocrítica de los
estudiantes, al obligarles a autoevaluarse.
10. Motiva a los estudiantes, despierta su
interés e implicación, y genera una experiencia
Consejos para docentes:
1. Establece las metas y objetivos de la
actividad, de manera que los estudiantes se sientan motivados y
comprometidos a la hora de trabajar para conseguirlos.
2. Organiza a los estudiantes por equipos y crea dentro de ellos pequeños grupos de trabajo, de cuatro a cinco
personas, que se encargarán de cumplir distintas tareas o funciones. Procura
que haya diversidad en cada grupo de
trabajo y que el número de chicos y chicas esté equilibrado. Cuanto más talentos,
visiones, y sensibilidades diferentes haya en cada grupo, más enriquecedora
será la experiencia.
3. Promueve la comunicación y el respeto entre
los estudiantes. Deben estar abiertos a
compartir sus ideas y conocimientos con los demás, con confianza y sin miedos.
Siempre con la mente abierta a las ideas de los demás. Si lo crees necesario,
puedes establecer unas normas de diálogo, o incluso la frecuencia y el medio de
comunicación para que aprendan a colaborar.
4. Ejerce como guía y conductor de la actividad
al principio, y déjales asumir su responsabilidad paulatinamente, de modo que puedan desarrollar sus propias ideas o proyectos.
Acuerda bien qué procesos se pueden seguir para
completar las tareas establecidas, que las planifiquen, definan la implicación
de cada uno y se organicen.
5. Utiliza metodologías y actividades variadas. El aprendizaje colaborativo admite distintos métodos educativos, como el
trabajo por proyectos, la flipped classroom o el aprendizaje basado en la
resolución de problemas; y puede concretarse en actividades didácticas muy
variadas, como proyectos, webquests, debates, experimentos de laboratorio, actividades enfocadas a la
resolución de problemas, presentaciones en equipo etc.
6. Ofrece el tiempo necesario para generar el
debate y el contraste de ideas. Puedes hacerlo a partir de
una lectura, un recurso, un video
7. Estructura el proceso en varias fases y
programa varios hitos para revisar cómo están desarrollando el trabajo. Así podrás comentar con tus estudiantes si van bien encaminados o no, y por qué.
8. Facilita a tus estudiantes herramientas de
autoevaluación y coevaluación. De este modo conocerán los
criterios que se van a tener en cuenta a la hora de valorar el trabajo.
9. Echa mano de las TIC. Las nuevas tecnologías multiplican las posibilidades del aprendizaje colaborativo
y fomentan la comunicación, la interacción y el intercambio de ideas entre los miembros
del grupo. Elige entornos colaborativos seguros o herramientas TIC como:
- El correo electrónico o la mensajería instantánea.
- Google Drive, para compartir documentos.
- WordPress o Blogger, para crear blogs de aula.
10. Fomenta su creatividad y pídeles que
utilicen distintas herramientas para presentar el trabajo.
- SlideShare o Prezi para hacer presentaciones
interactivas.
- Glogster o Mural.ly, para crear murales digitales.
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