Ficha 1
Autora:
Adriana
Rodríguez
Título: Inmersos en
la generación “clic”
Resumen: Para los expertos, el nacimiento de la
generación clic se encuentra en el surgimiento de la cadena musical MTV,
quienes hicieron populares los famosos videoclips. A partir de ello,
hubo una transformación de quienes se sintieron y se sienten identificados con
un sistema de comunicación y de información que se adquiere con un solo clic.
Dicha generación está mediada, a su vez, por el afán, “por el ya es tarde”, por
el tiempo… Algunos enuncian que esta sociedad está ávida de entretenimiento y
que ello ha ido en detrimento del diálogo. Aunque los especialistas reconocen
las bondades que brinda la tecnología, también advierten que es peligroso que
caigan en lo que llaman: “esclavos de una felicidad servil”.
Por ende, es
recomendable es que el uso de las redes sociales se inicie mediante tutorías
educativas de los padres y docentes para que, aprovechando su potencial de
convocatoria, se indague, se dialogue, se discuta sobre las bondades y
falencias de aquellas. Se rememora, entonces, las palabras de Hidalgo (2014),
para que no se caiga en la esclavitud de la felicidad servil: “El riesgo de
una
vida
centrada únicamente en la fórmula del entretenimiento no es sana ni satisfactoria,
pues se
puede
correr el riesgo de erradicar de la existencia aquello que nos hace ser
humanos, ya que no
poseen
las características que nos otorgan dignidad humana”.
Ficha 2
Autores:
Roberto
Aparici y Sara Osuna Acedo
Título: La Cultura de la Participación
Resumen: La cultura de la participación implica
modelos de comunicación horizontales donde las relaciones de poder proporcionan
a cada individuo la posibilidad de intercambiar puntos de vista, expresar
ideas, comentarios, experiencias así como trabajar colaborativamente.
Esta cultura de la
participación implica pensar y desarrollar una cultura de la comunicación que
supere los modelos heredados de las teorías funcionalistas. La Web 2.0, en
general, y las redes sociales, en particular, son los escenarios adecuados para
la participación que ponen en juego los principios de la inteligencia
colectiva, la intercreatividad y la arquitectura de la participación. En este
escenario de la Web 2.0 se construye un ecosistema infocomunicativo que
modifica todas las reglas tradicionales sobre audiencias. ¿Qué tipo de público
son los públicos de la participación? ¿Qué tipo de interacciones establecen
entre sí? ¿Cómo se participa y qué calidad de participación se establece?. La
ciudadanía, para Manuel Castells (1998) es una gran mente interactuante o una
webactora en términos de Pisani y Piotet (2009) con capacidad para crear dentro
del espacio digital su propia información y su propio estilo comunicativo.
Esta ciudadanía digital
participa en los escenarios virtuales dejando su huella y su rastro a modo de
identidad digital. La cultura de la participación implica relaciones que
permiten compartir, resolver problemas, desarrollar tareas, construir
conjuntamente conocimiento y desarrollar canales de comunicación dinámicos.
Esta cultura de la participación aplicada a contextos educativos permite crear
oportunidades de aprendizaje y diversificar en los social media un mayor poder de la
ciudadanía como usuaria digital.
Ficha 3
Autor:
Marc
Prensky
Título:
Nativos e Inmigrantes
digitales
Resumen: El profesor Prensky expone las
diferencias entre “nativos e inmigrantes” y reclama de los educadores nuevas
formas de enseñar para conectar a los alumnos con su propio proceso de
aprendizaje. En la segunda parte de este documento, ¿Realmente piensan
diferente?, reflexiona, apoyándose en los nuevos conocimientos de la
neurobiología y la psicología social, sobre las diferencias entre el cerebro de
los “Nativos Digitales” y el de los “Inmigrantes”.
Para Prensky, los jóvenes
de hoy no pueden aprender como los jóvenes de ayer, porque son diferentes sus
cerebros y su cultura. La escuela tradicional debe incorporar formatos
educativos basados en el ocio y el entretenimiento.
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