Ficha1
Autor: Ana María Rodera Bermúdez
Título: Profesores en la universidad
del S. XXI
Resumen: Se
profundiza acerca del modo en que los servicios de la web 2.0 están influenciando
los procesos educativos que se dan en los contextos formativos universitarios.
En un primer apartado, se describe el proceso de gestación del conocimiento que
tiene lugar en el nuevo milenio. Para ello, se alude a la descripción y
caracterización del conectivismo (la teoría por surgida de la era digital), de
las comunidades de práctica, del aprendizaje a lo largo de la vida (Lifelong Learning) y del e-Learning 2.0.
En un segundo apartado,
el ámbito descriptivo se ciñe sobre los procesos específicos de
enseñanza-aprendizaje que se dan en las universidades. Se realiza una
aproximación acerca de cómo se lleva a cabo la integración de las tecnologías
dentro de los procesos pedagógicos, planteándose la necesidad de romper con los
modelos didácticos tradicionales centrados en el docente. Se justifica la
implementación de pedagogías 2.0, y de pedagogías basadas en la participación,
la personalización y la productividad (también conocidas como pedagogías 3P).
También se presenta el modelo TPACK como un buen ejemplo didáctico a seguir a
la hora de conjugar metodología y tecnología en las clases.
En el último apartado,
y al igual que ya se realizó en el primer apartado de este marco teórico, se
exponen aquellos beneficios de mayor relevancia directamente relacionados con
la correcta inclusión.
Ficha 2
Autor: Walter Campi
Título: De los MOOC y de
hackear la educación superior en entornos virtuales
Resumen: Se enfoca en la exploración del potencial de una educación
superior en entornos virtuales al que denomina “hackeable”, el cual se inserta
en un doble contexto signado, por un lado, por la emergencia de la llamada web
social y las ampliadas posibilidades de crear comunidades aprovechando la
extensa oferta de servicios de redes sociales en la internet; y por el otro, en
cierto desencanto distópico acerca de las bondades de los sistemas educativos
en sus múltiples formas, niveles y modalidades, con numerosos emergentes y
respuestas entre las cuales no es menor el texto de Zapata Ros (2014) “Los MOOC
en la crisis de la Educación Universitaria. Docencia, diseño y aprendizaje”,
citado en particular por su destacada participación en el libro que tiene en
sus manos.
Después de varios siglos de
educación formal, asistimos con curiosidad a un diagnóstico amplificado en
escritos de verano, artículos periodísticos, films financiados mediante
crowdfunding y charlas TED acerca de cuantas cosas hacen mal las escuelas y
universidades.
¿Son los
MOOC una respuesta posible a este desencanto?
Según el autor, la idea de
que el estudiante puede ser un hacker de su propia educación responde a esta
motivación, idéntica a la carga de motivación intrínseca de los cMOOC y COOL.
No se trata solamente de aprender habilidades técnicas, aunque en el contexto actual
las habilidades técnicas también son fundamentales; se trata, de una práctica
activa de los principios de la ética y la cultura comunitaria hacker propuestos
por Himannen: la idea de que los problemas a su alrededor pueden ser resueltos por
él mismo, de que toda estructura o proceso es susceptible a crítica y análisis,
que toda dimensión o actividad es afectable.
La clave de esta educación
post-industrial que llamamos hacker es formar individuos y grupos con la
capacidad de reinventarse continuamente, adaptarse a situaciones cambiantes,
colaborar con su entorno al tiempo que recibe apoyo del mismo y diseñar e
implementar sus propias ideas e iniciativas. Los MOOC flexibles de muchas capas
propuestos por Zapata Ros y los COOL descriptos por Chan, son dos caminos válidos,
porque esto es, en gran medida, lo esencial de la aproximación hacker a los
problemas: identificarlos, analizarlos, entenderlos, y luego hackearlos en un
proceso iterativo de ensayo y error, colaborando con otras personas que
comparten el mismo interés.
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